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martes, 24 de septiembre de 2013

Caer está permitido, levantarse es una obligación

Un instante, un golpe seco y certero

Es todo lo que hace falta para que todo se venga abajo como un castillo de naipes; tus sueños, objetivos, esperanzas e ilusiones. En ese momento las lágrimas surcan tus mejillas sin siquiera avisar, sin que nadie las dé permiso y la misma opresión que ahoga tu pecho impidiéndote respirar, atenaza la garganta, seca como la lija, impidiéndote pronunciar palabra. En ese momento te preguntas cómo es posible que el mundo siga girando.

Y sigue girando, contigo o sin ti, poco le importa.

Y hay que levantar, porque la fortaleza no está en no caer; está en levantar en cada caída. Y te levantas, a ciegas, a gatas, a empellones, como un animal herido. Sin más guía que un mantra, una obsesión: "Todo va salir bien". 
Y cargas el peso sobre los hombros y lo levantas; una vez, dos veces, las que haga falta. La cabeza erguida y la sonrisa pintada en la cara.

Hasta que un día llega el sol, la luz que te guía, te da fuerzas y te reconforta. Ese día en el que ya no cuesta un instante más levantarse de la cama o salir de casa. Ese día en el que no hace falta pintarse la sonrisa. Ese día en el que te das cuenta que todo ha merecido la pena y que, de nuevo, inexplicablemente, todo ha salido bien.



viernes, 28 de junio de 2013

El efecto Darth Vader

Cuando se pregunta a un actor que ha tenido que interpretar un papel antagonista sobre su experiencia sus respuestas siempre suelen comentar sobre la experiencia enriquecedora que ha sido para ellos como actores; suelen hacer referencia a los matices del personaje, de lo interesante que es interpretar a un personaje así y dan una explicación para la maldad del personaje. Moralmente los antagonistas dan lugar a muchas más dudas de lo que lo hacen los héroes. Te hacen plantearte temas tan discutidos filosóficamente como la responsabilidad, el destino, la influencia de la educación, y del entorno y el peso de nuestras decisiones en la determinación de lo que somos. Estas dudas permiten a los espectadores conectar con el villano, descubrir la humanidad que ha quedado oculta detrás de sus desmanes; y es esta conexión la que permite sentir empatía e incluso piedad del personaje, transformando el villano en un antihéroe. Esta sutil diferencia es la que le da toda la profundidad al personaje que pasa de ser un arquetipo a un ser humano con sus luces y sus sombras.

Pero esta riqueza arrastra consigo un dilema. En la conciencia moral de todo ser humano está grabada a fuego la inmoralidad de matar a otro ser humano; en el momento en el que identificas a un villano como un ser humano, empatizas con él, sientes lástima e incluso llegas a cuestionarte moralmente el hecho de que al final de la obra, el villano muera a manos del protagonista.

Esto plantea un problema al autor, cómo hacer que el lector/espectador no identifique al villano con un ser humano y por tanto que no sienta compasión por él. La respuesta está clara: deshumanizando al personaje, haciendo que no parezca humano; de esta forma el dilema moral de matar a un ser humano desaparece. Lo he llamado efecto Darth Vader

La forma más fácil y simple de hacer esto es ocultando su nombre, dándole al personaje un nombre o apodo despectivo, de esta forma desdoblas al villano quitándole una de las características más importantes que constituye la humanidad de una persona. Un ejemplo muy claro de esto lo encontramos en la canción “bárbaros” de la película de Pocahontas de Disney. Es la arenga de los líderes de los colonos y de los indios antes de la batalla que se prepara. Es curioso ver como el contenido de ambos discursos es el mismo, no están luchando contra personas como ellos, se trata de bárbaros, salvajes, animalizando por completo al enemigo, despojándolo de su condición humana y marcando una clara diferencia entre nosotros y ellos. Curiosamente cuando ambos bandos se reconocen como iguales la lucha termina, ambos bandos se niegan a combatir y matar a un igual. Ya no son bárbaros, son seres humanos.


Un hecho similar ocurre al principio de los Miserables: en la primera confrontación entre Jean Valjean y el Inspector Javert, éste se refiere a Jean Valjean como 24601 a lo que rápidamente responde Valjean: “Mi nombre es Jean Valjean”. En este momento recupera al tiempo su identidad y su dignidad. 24601 es un ladrón y un prófugo; Jean Valjean es uno de los más importantes héroes de la literatura francesa.


Pero hay un paso más en la deshumanización de los personajes cuando esconder el nombre no  es suficiente. Se trata de cubrir su cara o de desfigurarla de forma que no se pueda reconocer de ninguna forma a la persona detrás del personaje.
Un gran ejemplo de esto lo encontramos en el Señor de los Anillos. Muy poca gente sabe que los orcos fueron en su día elfos que fueron torturados por Melkor (un malvado Dios élfico, o valar), hasta que se convirtieron en seres malignos, con una apariencia repulsiva acorde a su alma corrompida. (Esta relación entre aspecto repulsivo y alma corrupta aparece en otras obras). Probablemente si los orcos fuesen simplemente elfos malvados podrías sentir lástima de ellos e incluso empezar a preguntarte acerca la tragedia de su destino; al desfigurar su aspecto se evita toda consideración moral.
Algo parecido ocurre con los Nazgul. En su día fueron poderosos hombres: reyes, hechiceros y guerreros de la antigüedad.  A través del poder de los anillos alcanzaron gran poder, gloria y conocimiento, además de la inmortalidad. Sin embargo sucumbieron al poder del anillo y se convirtieron en esclavos de Sauron. En este momento se convirtieron en espectros, sólo visibles para el portador del anillo. 

En otra saga legendaria podemos encontrar ejemplos de personajes donde el aspecto externo es un reflejo del estado del alma del personaje. En Star Wars todos los villanos tienen un aspecto inhumano o antinatural. Sólo hay una excepción a esta generalidad: el conde Dooku, un hecho del que hablaré más adelante. Sin embrago hay que destacar que en esta saga se da un paso más con respecto a la relación de la belleza y la humanidad con el bien: villanos, que no son identificados como tal hasta que su apariencia no ha cambiado, hasta que no han perdido su aspecto humano.

[Spoiler Alert: si no has visto las películas deja de leer y vete a verlas ya mismo]

 Esto sucede con el Emperador Palpatine quien queda desfigurado en una lucha con el Jedi Mace Windu momentos después de haberse revelado ante Anakin Skywalker como un maestro Sith, Darth Sidious.



En el caso de Anakin su degradación física es una consecuencia directa de su traición a la orden Jedi; en su lucha con Obi Wan Kenobi, quien le perseguía para detenerle por la masacre en el templo Jedi, éste le corta las piernas cayendo en la lava hirviente, quedando así completamente desfigurado. La solución a su muerte casi inevitable le aleja aún más de la humanidad, prolongando su vida de forma casi antinatural y deshumanizando aún más su apariencia. Al final de la saga estos tres conceptos de bondad, humanidad y muerte natural confluyen. Darth Vader se sacrifica para salvar la vida de su hijo Luke y acaba con el emperador, quedando herido de muerte. Es en este momento cuando le pide a Luke que le despoje de la máscara que le permite respirar para poder ver la cara de su hijo con sus propios ojos. Renuncia a la vida artificial que la máquina le proporciona mostrando su rostro humano, recuperando su humanidad al morir.


En esta misma saga encontramos otros tres recursos enfocados a la despersonalización de un grupo de personajes en concreto: los soldados imperiales o Stoorm troopers. Estos personajes se encuentran uniformados y con la cara cubierta con un casco lo que no solo les da aspecto de robots, sino que además al unificarlos por completo elimina su individualidad y su humanidad. Y por si no fuera suficiente además estos soldados son clones creados para luchar. Diluyendo aún más las posibles consideraciones morales que pudieran quedar.



Un último ejemplo del binomio alma-apariencia de la mano de otra saga: Harry Potter. La cara es el espejo del alma dice el refrán popular y simplemente leyendo la descripción del rostro de Voldemort basta para comprender el estado de su alma:
[…] había un rostro, la cara más terrible que Harry hubiera visto en su vida. Era de color blanco tiza, con brillantes ojos rojos y ranuras en vez de fosas nasales, como las serpientes.
Además en los libros queda perfectamente claro que este aspecto inhumano no se debe más que a la maldad constante a la que está sometida su alma:
Lord Voldemort parecía haberse vuelto menos humano con el paso del tiempo, y la transformación que había experimentado sólo me parecía explicable si su alma había sido mutilada hasta más allá de los límites de lo que podríamos llamar la maldad “normal”

[Spoiler alert: si no has leído Harry Potter (¿en serio?)deja de leer y ve a buscar los libros, me lo agradecerás]

Sin embargo el caso de Voldemort tiene una consideración especial en los anteriores ejemplos la pérdida de humanidad ha sido una causa colateral a su caída en el "lado oscuro". Sin embargo la maldad de Voldemort ha sido la causa directa de su aspecto inhumano. Y de nuevo aparece como causa última de la maldad de Voldemort la búsqueda de la inmortalidad y la vida eterna. Para lograr la ansiada inmortalidad Voldemort recurre a los Horrocruxes: objetos mágicos que esconden pedazos de su alma de forma que aunque acabes con su cuerpo físico no es posible matarlo ya que los fragmentos de alma que sobreviven lo impiden. Y, ¿cómo se crea un Horrocrux?
-¿Qué hay que hacer para dividir el alma?
-Verás, has de tener en cuenta que el alma debe permanecer intacta y entera. Dividirla es una violación, es algo antinatural.
-Sí, pero, ¿cómo se hace?
-Mediante un acto maligno. El acto maligno por excelencia: matar. Cuando uno mata, el alma se desgarra. El mago que pretende crear un Horrocrux aprovecha esa rotura y encierra la parte desgarrada...
Y así muerte tras muerte Lord Voldemort está un paso más cerca de la inmortalidad. Sin embargo esta inmortalidad no es gratis, implica la pérdida de toda apariencia humana. Además ata de manera muy clara el concepto del asesinato con la pérdida de humanidad: matar es el acto más inhumano que pueda hacer jamás un ser humano. Un concepto moral interesante.

Y ejemplos como estos hay miles. En libros, películas, musicales, óperas, cómics...
Pero, ¿y las excepciones?, ¿qué pasa en estas obras cuando el malo no está desdibujado, deshumanizado? La respuesta es sencilla: aparece la ambigüedad. Si no para los espectadores, al menos para los personajes. Los personajes malvados con apariencia humana son traidores y espías, esbirros al servicio de un mal mayor. Y ejemplos hay a mares. En el Señor de los Anillos Saruman, Grima lengua de serpiente incluso el propio Sauron; en Star Wars el conde Dooku, el senador Palpatine y Anakin Skywalker; y en Batman the Dark Knight Rises, Miranda Tate, el personaje interpretado por Marion Cotillard (una de las traiciones más inesperadas que yo recuerdo)

Y si aún no os he convencido de realmente el truco funciona tengo una última foto que no dejará lugar a dudas. Es la foto de uno de los personajes más icónicos, despiadados y malvados de la historia del cine.



¿No os da miedo? Claro, va con la cara descubierta. 

lunes, 24 de junio de 2013

Bye, Bye beca

La entrada de hoy va a ser un poco amarga. Lo siento, pero es tal y como me encuentro hoy.

Hoy me han dicho que no valgo para estudiar en la universidad. Que debería replantearme mi futuro porque para esto no valgo. Dios mío cómo duele. No se si duele más el orgullo, el saber que el año que viene me quedo sin beca o ver que semejante personaje ha llegado a ministro

De todas formas quiero darle las gracias Señor Wert, porque me ha dado una motivación más para seguir luchando, para seguir estudiando, para seguir trabajando con más fuerza si cabe. Yo he nacido para ser veterinaria y ni usted, ni mi media, ni nadie puede hacer nada para impedírmelo.

jueves, 30 de mayo de 2013

Microrreflexiones

Odiamos el esfuerzo y el sufrimiento y olvidamos que todas las cosas bellas nacen del tiempo y el dolor

martes, 14 de mayo de 2013

Microreflexiones


Alguien a quien odias es alguien al que necesitas.

Al fin y al cabo lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia

viernes, 10 de mayo de 2013

Motivación


Me toca empezar a estudiar. Mayo está aquí e, inevitablemente hay que empezar a ponerse las pilas. Toca sacar la pila de apuntes y empezar a ordenarlos, pasarlos a limpio y suplicar para que alguien se apiade de tu alma y te pase los que te faltan.

El problema es que, no nos engañemos, ninguno tenemos ninguna gana de estudiar. No hay nada más desmoralizante que una pila de apuntes que estudiar, con la mesa cubierta con más papelajos, bolis, tapones para los oídos, un vaso de café sucio y el ordenador a punto de entrar en combustión espontánea. Es en ese momento en el que se ocurren los proyectos más descabellados e inútiles, cosas como catalogar, ordenar y hacer una base de datos de toda la música que hay en tu casa (210 Cds) o añadirle las letras a todas las canciones que hay en tu iPod (600 canción arriba, canción abajo). Y en ese momento no entiendes como has podido vivir toda tu vida sin la música ordenada o sin una base de datos de toda la discografía de la casa. Yo le echo la culpa a la enajenación pre-exámenes.

En ese momento en el que maldices el momento en el que decidiste entrar en veterinaria,  en el que odias a cualquier bicho con patas y pelo que se te acerque por la calle, en el que envidias a las cajeras del Carrefour y te preguntas por qué no hiciste como ellas y piensas mil veces al día en cambiarte de carrera.  
Pero bueno esta no es una entrada sobre mis locuras pre-exámenes (ya habrá tiempo para eso cuando estén más cerca). En realidad, y aunque no lo parezca, os voy proponer mi solución personal a la desmotivación. Una canción, pero no cualquier canción, la canción de motivación perfecta, la definitiva. Hall of Fame de The Script feat Will.I.AM.

Aquí os la dejo con la letra. Si después de escucharla no sentís que podéis con el mundo entero tenéis un problema, que lo sepáis.  ;)

domingo, 28 de abril de 2013

Presentaciones

Llevaba tiempo queriendo empezar un blog. Un sitio donde poder escribir todas las cosas que se me pasan por la cabeza (que no son pocas). Y así de paso cuido de mi salud mental, porque no es del todo bueno tenerlo todo en la cabeza

Así que aquí va la primera entrada. Puede que esta sea la única que tenga algún tipo de sentido; normalmente mi mente se dedica a divagar sobre estupideces y aquí es donde va a ir a parar todo.

Pero supongo que un poquito de contexto no vendría mal. Alguien me dijo una vez que tenía ojo para la belleza y la verdad que no andaba muy desencaminado: me gusta la literatura, escribir, la música y la pintura. En definitiva las cosas bellas.
También me gustan las carreras de coches (F-1 sobre todo), los animales, cocinar y opinar sobre la actualidad. Soy muy fan de Harry Potter, el Señor de los Anillos, Star Wars, Glee, Big Band theory. Lo digo porque es muy probable que en algún momento aparezcan chistes sobre física y entradas muy frikis.

Creo que nada más. Espero que disfrutéis de mis tonterías y sabed que leyendo esto estáis ayudando a conservar mi cordura. Gracias por contribuir a una gran labor social