lunes, 3 de noviembre de 2014

Comando actualidad: maltrato animal en la televisión pública

Indignación, creo que es la mejor palabra para describir mi estado de ánimo en este momento. Indignación de ver cómo la televisión pública, la que se paga con mis impuestos y los de todos los ciudadanos, sirve como escaparate para prácticas deleznables que no son sólo una vergüenza y un desprestigio para la profesión veterinaria, sino que son constitutivas de delito. Os  pongo en antecedentes:

El miércoles pasado, el programa de Televisión Española Comando Actualidad, en un espacio con el tema Hecho en casa, mostraba un veterinario esterilizando a una gata en la mesa del comedor de su casa sin las mínimas condiciones de esterilidad, asepsia, analgesia ni anestesia. Sólo ver al veterinario y se me cae el alma a los pies: va con ropa de calle sin mascarilla, guantes, bata quirúrgica ni gorro lo que es no sólo un riesgo de infección grave para el animal intervenido sino además una práctica de riesgo para el propio veterinario en el caso que el animal tuviera una enfermedad infecto-contagiosa.
Y ver la técnica de la operación no ayuda en absoluto: sobre una mesa de comedor (en la que después se les ve clasificando y comiendo unas setas), sin limpiar, rasurar ni desinfectar la zona a operar y sin un paño de campo que confiera una esterilidad mínima para prevenir infecciones. Para que os hagáis una idea esta debería ser la imagen de una esterilización u ovariohisterectomia (OHE)


Y esta es la imagen de la operación mostrada el miércoles pasado en el programa


Igualito, no? 
Pero desgraciadamente la falta de higiene en el procedimiento no es la única negligencia observable. En el vídeo se puede ver como la OHE, un procedimiento de cirugía mayor en el que se abre el abdomen para extirpar ovarios y útero, se realiza sin anestesia ni analgesia, con la gata mostrando evidentes signos de dolor (mueve las patas, se retuerce y maúlla) y con la dueña sujetándola por las patas. Me recuerda a las películas del Oeste, en las que se emborrachaba y daba a morder un trozo de madera a los pacientes que iban a ser operados para que soportasen el dolor. Tampoco se ve monitorización ninguna del paciente (imprescindible para tratar cualquier tipo de complicación durante la operación) e incluso se llega a insinuar que, si no hay nadie más para ayudar, sus hijos menores son los que le ayudan con las intervenciones.

Aunque lo realmente increíble no es la mala praxis de un veterinario (salvajadas mayores se harán por ahí), sino que estas imágenes hayan pasado por el filtro de tanta gente: reportera, editor, jefe de contenidos... y para todos no sea más que una anécdota, el veterinario de pueblo que opera en la mesa de su casa y lleva los fármacos eutanásicos en jeringuillas en el cenicero del coche. Lamentable que en siglo XXI sigamos sin tener una mínima conciencia de bienestar animal y sobre todo lamentable que la imagen que se da en la televisión pública del importantísimo trabajo de los veterinarios como garantes del bienestar animal y de la salud pública sea esta.

Os dejo el enlace al vídeo por si os apetece verlo (ya son ganas); la parte del veterinario empieza en torno al minuto 35. Y un par de enlaces más: el comunicado que ha emitido al respecto la organización colegial veterinaria de España y una petición en Change.org pidiendo la retirada de las imágenes y una rectificación por parte de Televisión Española

domingo, 16 de febrero de 2014

Homenaje a las mujeres valientes

Hoy os traigo un par de vídeos que vi ayer y que me emocionaron profundamente. Y os los traigo juntos porque ambos tienen algo en común. Son dos discursos increíblemente valientes de dos personas que se tienen que enfrentar a una dos hechos que, en este mundo, implican que vas a tener que pelear más duro: ser mujer y ser diferente.

De hecho, ser mujer es ya de entrada complicado, incluso en el mundo occidental. Sirva simplemente un dato: en España por cada euro que gana un hombre, una mujer gana 77 céntimos por hacer el mismo trabajo (70 centavos frente a 1 dólar en EEUU). Pero encima cuando hay algo que te hace diferente, que te aleja de la "perfección" que se le exige a toda mujer por el mero hecho de serlo, hace falta un coraje especial para levantarse y gritarle al mundo "Esta soy yo, estoy orgullosa de serlo y no me cambiaría por nada del mundo". Y eso es lo que hacen estas dos mujeres, cada una con su testimonio.

El primer vídeo es una charla en TED de Lizzie Velasquez a quien una vez se la llamó "la mujer más fea del mundo" (me duele hasta escribirlo). No quiero destriparos el contenido de la charla así que sólo os invito a que veáis el vídeo y que os emocionéis como yo me emocioné con la fuerza y el valor que tiene esta mujer.


El segundo vídeo fue noticia ayer: es el vídeo del discurso que da Ellen Page para Human Rights Campaing en el que anunciaba que es gay. Pero tristemente lo que ha quedado de dicho anuncio es el morbo de la noticia que Ellen Page es gay. Se han quedado en apenas 30 segundos de un discurso que dura 8. Y os aseguro que es mucho más que esos 30 segundos. Se me ponen los pelos como escarpias simplemente de escucharle temblar la voz y el suspiro de alivio que deja escapar cuando ya lo ha dicho. Además su anuncio tiene el doble de valor después de oírla hablar de la industria del cine a la que pertenece. Una industria cruel e inmisericorde que impone su canon de belleza y perfección a las todas las actrices que trabajan en ella. Hace falta esa valentía especial para levantarse y rebelarse contra ese canon y ella lo hace en estos 8 minutos. De verdad que merece la pena verlo.


Y esto no son más que dos vídeos pero si rebuscáis un poco por Internet encontrareis miles de historias inspiradoras de mujeres increíbles.
Este es mi pequeño e insignificante homenaje para todas ellas, famosas y anónimas que me inspiran para seguir luchando por un mundo mejor y más igualitario. Muchas gracias por todo lo que habéis hecho, tenéis todo mi respeto y admiración.

martes, 14 de enero de 2014

El proyecto del lazo amarillo

Hoy quiero presentaros a alguien.


Se llama Laya, tiene casi 5 meses y hoy hace 3 que la adoptamos. Que os voy a contar de mi perra: es buena, súper lista, muy cariñosa y una ladrona de calcetines profesional. Y por supuesto como a todo buen cachorro, le encanta jugar y que le haga caso la gente.

Pero este post no es para hablaros de Laya aunque me viene al pelo para contaros sobre una iniciativa que he encontrado en Intenet. Como ya os he dicho Laya es muy cariñosa y le encanta subirse a las piernas de la gente para que le haga carantoñas. En cuanto se cruza con una persona, se lanza a tirar de la correa para saludarla. Como no a todo el mundo le gustan los perros no puedo permitir que haga eso y estoy enseñándola a que no se suba.

Pero me estoy encontrando con un problema que está agotando mi paciencia: la gente a la que sí le gustan los perros y están encantados con que Laya se les suba y les pida mimos. Sí, son gente majísima, súper abierta y súper simpática, amantes de los perros y todo lo que quieras, pero yo estoy a un "pero que perro tan simpático y tan gracioso" de mandarles a freír espárragos. De nada me vale estar enseñándole a la perra a estarse quieta y no tirarse a por el primero que pase, si viene cualquiera y le hace caso, acariciandola e incluso dándole comida, premiándole un comportamiento que yo quiero eliminar.

Por suerte he encontrado el proyecto del lazo amarillo que puede que me ahorre el ponerme borde con alguien de la calle. Consiste en ponerles un lazo amarillo en la correa a los perros que necesitan espacio o DINOS (siglas de Dogs In Need Of Space). Son todos aquellos perros que por condiciones especiales, son miedosos, tienen problemas de salud, son agresivos, están en entrenamiento; necesitan que no se les acerquen otros perros u otras personas.

Me parece una iniciativa interesante y muy útil tanto para los dueños de los perros como para los que no tienen perro para mejorar la convivencia.
Aquí os dejo el enlace a la página de facebook (está en inglés) y un par de carteles informativos.
Y por favor difundidlo si podéis. Gracias





martes, 24 de septiembre de 2013

Caer está permitido, levantarse es una obligación

Un instante, un golpe seco y certero

Es todo lo que hace falta para que todo se venga abajo como un castillo de naipes; tus sueños, objetivos, esperanzas e ilusiones. En ese momento las lágrimas surcan tus mejillas sin siquiera avisar, sin que nadie las dé permiso y la misma opresión que ahoga tu pecho impidiéndote respirar, atenaza la garganta, seca como la lija, impidiéndote pronunciar palabra. En ese momento te preguntas cómo es posible que el mundo siga girando.

Y sigue girando, contigo o sin ti, poco le importa.

Y hay que levantar, porque la fortaleza no está en no caer; está en levantar en cada caída. Y te levantas, a ciegas, a gatas, a empellones, como un animal herido. Sin más guía que un mantra, una obsesión: "Todo va salir bien". 
Y cargas el peso sobre los hombros y lo levantas; una vez, dos veces, las que haga falta. La cabeza erguida y la sonrisa pintada en la cara.

Hasta que un día llega el sol, la luz que te guía, te da fuerzas y te reconforta. Ese día en el que ya no cuesta un instante más levantarse de la cama o salir de casa. Ese día en el que no hace falta pintarse la sonrisa. Ese día en el que te das cuenta que todo ha merecido la pena y que, de nuevo, inexplicablemente, todo ha salido bien.



martes, 3 de septiembre de 2013

Cuéntame un cuadro: Baile en la ciudad de Pierre-Auguste Renoir

Después de decir esto se dirigió al gramófono y colocó el brazo del gramófono sobre el disco, iniciándose inmediatamente un suave trémolo de violines anunciando los primeros compases del Danubio azul.

Paul hizo una reverencia y extendió su mano hacia ella. Suzanne respondió la reverencia y puso su mano encima de la de él más por costumbre que por ser realmente consciente de lo que estaba haciendo y se dejó llevar.
Al principio sus pasos eran un poco torpes pero conforme avanzaban los compases fue ganando seguridad y dejó de contar los pasos y de mirar a sus pies. Pero no se atrevía a mirarle a los ojos, le daba vergüenza que Paul pudiese notar a través de sus ojos que miles de mariposas volaban por su estómago como en una tarde de Mayo. Pero al final la sensación de que él no paraba de mirarla superó su pudor y le miró a los ojos.
Y cuando posó su mirada se sintió perdida en la inmensidad azul de sus ojos, como un naúfrago en una isla desierta, atrapada en aquella inmensidad, cárcel y libertad al mismo tiempo.
Las vueltas se sucedían, y a cada una perdía más la noción del espacio y el tiempo. En ese momento la realidad se limitaba a sus manos, la que sujetaba su espalda y le impedía caer a pesar de la debilidad creciente que sentía en sus piernas y la que le sujetaba su mano con un suave contacto; y a sus ojos, una infinita inmensidad azul en la que estaba atrapada por completo y en la que se sentía en casa. Ni siquiera oía la música así que no sabía si seguían bailando porque seguía sonando el vals o porque no era capaz de despegar ni los ojos ni las manos de él.

Paul se encontraba tan perdido como ella. Se había sentido muy seguro de lo que estaba haciendo cuando extendió la mano hacia ella para bailar pero perdía la seguridad en sí mismo conforme iban pasando los compases. Mientras sólo veía de ella su brillante pelo cobrizo pudo mantener su mirada firme a pesar de los embates de su corazón que se manifestaban en el cuello, pero cuando por fin Suzanne le miró a los ojos y clavó sus negras pupilas en él, perdió por completo su seguridad. Fue como ver la luz después de muchos días de oscuridad, encontró en ellos la paz que da una noche de estrellas después de un día largo y agotador; y allí se quedó, mirando la luz de sus ojos como quien mira las estrellas buscando el sentido de la existencia. Y lo encontró, sintió estaba hecho para contemplar aquellos ojos para siempre.

Y así, enredados el uno en la mirada del otro, conectados por un hilo invisible pero tan real como ellos mismos, siguieron bailando a pesar de que la música se había detenido, siguiendo el compás de su propio corazón.




martes, 20 de agosto de 2013

El vídeo de la semana: ¿Cómo suena Disney en latín?

Hoy traigo una rareza, una locura de las que a mi personalmente me mueven. Os traigo no un vídeo sino un canal entero de Youtube: https://www.youtube.com/user/O1ivette?feature=watch

Esta chica lo que hace es traducir las canciones y algunas escenas de Disney a latín y griego clásico y doblarlas ella misma. Y además tiene una bonita voz. La verdad es que a mi me emociona bastante ver gente tan apasionada con un tema y más con algo como el latín y el griego clásico lenguajes aparentemente inútiles. Tanto como para tomarse la molestia y el trabajazo de traducirlo y doblarlo. Me quito el sombrero.

Os dejo una de mis canciones favoritas: God help the Outcast (oración de Esmeralda en castellano) del jorobado de Notre Dame



viernes, 9 de agosto de 2013

El vídeo de la semana: Thank you for everything glee.

Las cosas no valen por lo que son sino por lo que significan. Por sí mismo, este vídeo no es más que una versión de una canción, no mejor que la original. Por sí mismo, este vídeo no sería memorable, un puñado de jóvenes actores en una serie para adolescentes. Una americanada más.
Y sin embargo es mucho más que esa cubierta. Esta canción simboliza el espíritu de la serie. Esa serie que nos ha enseñado que no hay sueños demasiado grandes, que ser parte de algo especial te hace especial, que aquello que nos hace diferentes es lo que nos hace especiales. Y por eso Glee no es una serie más.

Gracias por darnos frases memorables, canciones increíbles, razones para soñar y para luchar por nuestros sueños, por hacernos cantar, bailar, saltar, reír y llorar. Por ser nuestra inspiración.
En definitiva: Thank you for everything glee